Sunday, July 27, 2008


Así como ya no se veía

Así como ya no se creía, Mauricio fue a la iglesia, arrodillado y sangrante a pedir perdón a Dios...

- ¿Qué hiciste, hijo...?

- Amé, padre, amé con toda mi alma...

- ¿Y cuál es el pecado...?

- Qué no es mi mujer...

El mismo cura le pasó la varilla para que nunca olvidara lo que había cometido...

- Que te azote tu esposa dijo el padre, sin misericordia...

Mauricio se levantó con las piernas temblorosas y llegó a casa...

Ahí estaba su buena y bella esposa...

Ahí estaba...

Y él con la varilla en mano, estaba dispuesto a contarle su horrible pecado, cuando ella lo miró dulcemente y le dijo

- Por fin te atreviste amor... no sabía cómo decirte...

Y así de la nada, ella se desnudó frente a él, tomó la varilla y empezó a golpearlo...

Lo que para ella era un nuevo placer; para él era el castigo y recuerdo, de la mujer que tanto amó, de la que mal que mal había sido y seguiría siendo la OTRA por la eternidad

2 comments:

fgiucich said...

Hya amores que matan, sin duda. Abrazos.

Carito said...

¿cómo?¿cómo?¿cómo?
no sabría si decir pobre de él o pobre mujer...