
Tic-tac
Tic tac
Tic tac
Tic tac
Por primera vez, Valentina había perdido el sueño… Los relojes que acunaron su niñez y velaron por ella por tantos y tantos años, hoy la habían despertado…
Salió de su pieza y fue a la sala de estar, tic tac tic tac tic tac… sonaban los relojes sin cesar… Y cuando miró a su alrededor, pensó que sería imposible acallarlos, pues eran tantos, tantos, como los que sólo podía tener algún duende de cuentos…
- Papá, papá, despierta…susurró Valentina... Los relojes no me dejan dormir…
Don Raúl, aun con los ojos medio pegados, se sentó en su cama como pudo a escuchar a su hija. Luego, con gran esfuerzo, se puso sus pantuflas y dirigió hasta la sala, donde lo esperaba su amada Valentina…
- Por Dios Valentina, mi Valentina… ¿Qué quieres que hagamos a esta hora?
- No lo sé papá… Tengo miedo… Apaguémoslos mejor. Sólo por esta noche…
Tic tac
Tic tac
Tic tac
Por primera vez, Valentina había perdido el sueño… Los relojes que acunaron su niñez y velaron por ella por tantos y tantos años, hoy la habían despertado…
Salió de su pieza y fue a la sala de estar, tic tac tic tac tic tac… sonaban los relojes sin cesar… Y cuando miró a su alrededor, pensó que sería imposible acallarlos, pues eran tantos, tantos, como los que sólo podía tener algún duende de cuentos…
- Papá, papá, despierta…susurró Valentina... Los relojes no me dejan dormir…
Don Raúl, aun con los ojos medio pegados, se sentó en su cama como pudo a escuchar a su hija. Luego, con gran esfuerzo, se puso sus pantuflas y dirigió hasta la sala, donde lo esperaba su amada Valentina…
- Por Dios Valentina, mi Valentina… ¿Qué quieres que hagamos a esta hora?
- No lo sé papá… Tengo miedo… Apaguémoslos mejor. Sólo por esta noche…
Por favor…
Su padre, un hombre noble y bueno, que hubiese dado sus rodillas por su hija, fue a buscar su bata y una escalera para alcanzar todos los relojes de la casa…
Así, uno a uno, fueron apagando los relojes, y así uno a uno, dejaron de sonar…
El sonido del tic tac era cada vez más lejano,
y a cada minuto, un reloj cucú, moría en la sala…
Tic tac tic tac… sonaban los relojes
Y Tic tac tic tac, dejaban de sonar…
Como a las 5 y 38 de la mañana, cuando ya no hubo ningún reloj por apagar, Valentina le dio un beso a su padre en la frente y se fue de nuevo a acostar….
Tic tac
tic tac
Tic tac tic tac… sonaban los relojes
Y Tic tac tic tac, dejaban de sonar…
Como a las 5 y 38 de la mañana, cuando ya no hubo ningún reloj por apagar, Valentina le dio un beso a su padre en la frente y se fue de nuevo a acostar….
Tic tac
tic tac
tic...
Valentina se reincorporó desesperada… y corrió a los pies de su padre…
- ¿Los oyes? Le decía ¿los oyes?
El anciano la acarició dulcemente y sonrió... Y pese a saber que lo que le ocurría a Valentina era que por fin había escuchado el sonido de sus lágrimas, la acunó una vez más en sus brazos, como a una niña y le dijo:
Valentina se reincorporó desesperada… y corrió a los pies de su padre…
- ¿Los oyes? Le decía ¿los oyes?
El anciano la acarició dulcemente y sonrió... Y pese a saber que lo que le ocurría a Valentina era que por fin había escuchado el sonido de sus lágrimas, la acunó una vez más en sus brazos, como a una niña y le dijo:
- Tranquila, mi Valentina...
Mañana llamaremos a un gásfiter y asunto arreglado....
