
Ha venido una vecina a decirme que mataron a mi esposo y a mi hijo...
Ellos siempre salían después de almuerzo al centro, a la plaza de armas, a la moneda y a la plaza de la constitución... a dar una vuelta, a ver la gente pasar... Tal vez, se encontrarían con algún amigo... no sé... Yo los amaba libres y les enseñé y obligué a ser así... y en esa libertad, los perdí...
Cuando llegó la Chola a avisarme, me temblaron las patas y un gusto a vómito en mi hocico se hizo sentir...
Era mi esposo... era mi hijo... y ya no están...
Yo no puedo con mi dolor...
Qué gran injusticia...
Y lo peor de todo, es que a veces, cuando alguno de nosotros ya no da más y responde, nos hacen dormir, nos botan a la calle o nos castran... porque "dícese" que somos peligrosos o ya estamos viejos... Y siempre con la gran justificación de que es por SU bien... ¿El bien de quién?
Hasta ayer, yo tenía una familia, un esposo ejemplar, de raza y un hijo maravilloso.
Hoy estoy sola y espero una nueva camada... Él jamás podrá conocerlos, porque anoche los mataron...Perdí a mi amado esposo e hijo en una operación nocturna... Dice la chola que fueron unos veterinarios... Que los metieron en una camioneta... y todo en el nombre de la democracia...
En memoria de esos perritos, que espero en Dios, estén en el cielo...

1 comment:
hola. muy bueno al principio me confundi por lo de la plaza de armas, por que en realidad en donde acurruió fue en la plaza de la constitución.
me gusto mucho.
saludos
ROANVACO
Post a Comment