Friday, March 24, 2006


¿DE QUÉ COLOR ESTÁ TU CORAZÓN?


Monday, March 20, 2006

Como a Jesús...



Hoy me llegó una carta certificada... tengo que ir a testificar... Una paciente me ha acusado de acoso... y por supuesto, mi honorabilidad en el hospital se fue a las pailas.
Según su abogado, le provoqué un daño irreversible. Qué ironía...
Yo sólo me preocupé por ella...

Aún recuerdo cuando la vi por primera vez, estaba con los labios apretados y los puños cerrados, dispuesta a morir... Dándose por vencida y justificando su abandono, sus ojeras y su vida miserable por ser bipolar...
¿Cúantas veces habrá querido cortarse las venas?
¿Cuántas lo habrá logrado?
Esa niña llegó a mí pidiendo auxilio...
Y yo, buen ser humano, si es que se puede ser, me preocupé por ella... Sólo eso...

Tmabién creo, le di fuerza y valor.
Y fue tal el valor, que perdí su rastro.No hay marcas de su angustia, ni de sus temores...
Hace un par de días, la vi, en la calle, acompañada... Iba muy pintada y se reía... Esa sonrisa vacía por la cual algunos no podemos dejar de sentir una infinita lástima...

De todos modos me alegré de verla, pero ella sólo agachó la mirada... Yo estaba cansado, había tenido un largo turno y sólo quería dormir... Y si no me había saludado, qué más daba... Total, una de mis reglas es enfrentar a los pacientes como son; acepetarlos, respetarlos y quererlos tal cual, por muy odiables que sean o muy insensatos que parezcan, siempre las personas tienen algo maravilloso que enseñar... y yo nunca voy a dudar en descubrirlo...
Y así era ella, siempre me había inspirado un cariño especial... por ser tan agresiva y desvalida, tan niña, tan pobre... y sobre todo, me sobrecogía por llevar el apellido Bipolar...
Tal vez esa era mi posibilidad de redimirme...
Mal que mal ella y mi hija llevaban el mismo apellido...

La única diferencia es que a ella quizás la vuelva a ver el jueves en el comparendo, y a mi hija nunca más, porque naufraga muy sola, en algún lugar del limbo...





Friday, March 17, 2006

La Fábrica de anteojos





Ahí está la magia de esconder...
Nadie sabe que debajo de mis lentes, escondo un horrible hematoma... ayer mi esposo estaba un tanto alterado, por los tacos y un nuevo proyecto que le impusieron en el trabajo, pero yo lo entiendo, en este Santiago loco, cada día la vida es más difícil....
Lo bueno de esto es que nadie me cuestiona, porque soy la jefa, y trabajo con anteojos hasta en invierno... Mis empleados me conocen y nada cuestionan... Gracias a Dios...
El invierno pasado tuve que sacar a la venta un modelo retro, de esos en que todos parecemos primos hermanos de las moscas o los mapaches... Recuerdo muy bien ese viernes; mi pobre monito chocó su auto nuevo, el que tanto esfuerzo nos había costado comprar. Es entendible que tuviera rabia... Y en ese abrazo contenedor que quise darle, sin querer me empujó hacia el lado y caí en seco en la esquina de la mesa... Fue mi culpa, por supuesto, cómo no entendí que él estaba mal, quién me manda a darle un abrazo...

Fue así como se impuso poco a poco esta nueva moda... con los anteojos comunes no lograba esconder mi herida...
Gracias a Dios nos ha ido muy bien en la tienda, para mí, mi familia es lo primero y soy muy feliz con mi monito lindo, el pobre, lo ha pasado tan mal... Por suerte nos tenemos el uno al otro, y nos amamos tanto...
El otro día, el mono se enojó conmigo, y me sentí mal, pero tenía razón en tratarme así, qué tenía yo que hablarle de la Olivia... Ella es mi vendedora número 1 y muy responsable y no ha ido a la tienda hace una semana. No le he vuelto a hablar del tema al monito y todo está mucho mejor, trato de atender a mi esposo como se lo merece, si es tan lindo mi amor...
Sin decirle, fui a ver a la Oli... No me quería abrir la puerta, la patúa... Cuando la vi, casi se me cayó el pelo, tenía la cara hinchada y unos puntos en la cabeza...
Se quedó parada en la puerta por unos instantes y luego se abalanzó sobre mí... Lloraba desconsoladamente...

Le pregunté si había sido Óscar, y agachó la cabeza (huevón de mierda, pensé).
Luego le dije, que lo sentía mucho, pero que tenía que ir el lunes a buscar sus cosas. Ella abrió grandes sus ojos, sin entender nada...
Pero yo no podía hacer otra cosa.
Mal que mal ella es mujer y tiene que hacerse respetar, la cobarde...


Sin piedad...


Ha venido una vecina a decirme que mataron a mi esposo y a mi hijo...
Ellos siempre salían después de almuerzo al centro, a la plaza de armas, a la moneda y a la plaza de la constitución... a dar una vuelta, a ver la gente pasar... Tal vez, se encontrarían con algún amigo... no sé... Yo los amaba libres y les enseñé y obligué a ser así... y en esa libertad, los perdí...
Cuando llegó la Chola a avisarme, me temblaron las patas y un gusto a vómito en mi hocico se hizo sentir...
Era mi esposo... era mi hijo... y ya no están...
Yo no puedo con mi dolor...
Qué gran injusticia...
Y lo peor de todo, es que a veces, cuando alguno de nosotros ya no da más y responde, nos hacen dormir, nos botan a la calle o nos castran... porque "dícese" que somos peligrosos o ya estamos viejos... Y siempre con la gran justificación de que es por SU bien... ¿El bien de quién?
Hasta ayer, yo tenía una familia, un esposo ejemplar, de raza y un hijo maravilloso.
Hoy estoy sola y espero una nueva camada... Él jamás podrá conocerlos, porque anoche los mataron...Perdí a mi amado esposo e hijo en una operación nocturna... Dice la chola que fueron unos veterinarios... Que los metieron en una camioneta... y todo en el nombre de la democracia...




En memoria de esos perritos, que espero en Dios, estén en el cielo...

Monday, March 06, 2006

en el nombre de un hijo


Una madre siempre piensa en su hijo antes que en ella
una madre es capaz de vender su alma al diablo con tal de que su hijo sea feliz
una madre se sacrifica por la gracia de un hijo, y así sonríe con sus primeros langüeto-besos o sus primeros pasos...
una madre se prostituye y se deja apocar por un hijo
Pero una madre NUNCA regala a su hijo..

eso no es de madres...
a menos, por supuesto, que sea por amor infinito
a su hijo...