
Él le regaló una oveja, sí, una oveja, de esas peludas., que hacen beee. Sí, una oveja, blanca y espumosa, como recién salida de la máquina de lavar.
La cara de ella cuando la vio fue de asombro-locura-felicidad-miedo-ternura-qué-sé-yo… pero la aceptó como parte de su nueva familia y se dedicó a su crianza
Fue así como la sentó en el lobby, subió y bajó en los lujosos ascensores de cristal, paseaba por los alrededores de la piscina y del sauna, como si nada, con la frente en alto.
Y se preguntarán por la gente, pues bien, sólo miraba… pues esa oveja era realmente adorable…
A medida que pasaba el tiempo, fue haciéndose más conocida, la gente preguntaba por ella, los mozos le traían un cubierto extra a la mesa, y ella reía feliz porque su oveja ya era parte de la geografía común de esas personas…
Y así, de la nada, él llegó un día con un castor, sí, un castor, de esos con enormes dientes y cola plana… sí, un castor…
Ella miró a su oveja…
Los mozos miraron a su oveja
Y la oveja los miró a todos, extrañada…
Parece que así de repente, por alguna jugarreta del destino, la oveja había dejado de ser tan linda y adorable…
Un cliquear de dedos y desapareció la oveja…
Ahora todos en el hotel estaban pendientes del nuevo miembro de a familia…y los mozos corrían de un lado a otro, para cambiarle los cubiertos al castor…

4 comments:
Para la próxima te llevaré una jirafa que mastique madera con sus dientes afilados y que tenga puesto un esponjoso chaleco de lana, asi el cambio no será tan brusco...
no es mala idea!
Saludos
ROANVACO
Duro, duro ver la vida así. Me parece una excelente crítica a la cultura de lo desechable.
(Te equivocaste, cuando te mi amor, no decía desechable, decía "No retornable")
(Rodolfo Gainza)
Un abrazo.
Y por qué no tener un castor y una oveja? Cómo se vería el hotel con un elefante entrando al ascensor? Abrazos.
que lindo fondo.... exelente.... buena eleccion.
SALUDOS
ROANVACO
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