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Él le regaló una oveja, sí, una oveja, de esas peludas., que hacen beee. Sí, una oveja, blanca y espumosa, como recién salida de la máquina de lavar.
La cara de ella cuando la vio fue de asombro-locura-felicidad-miedo-ternura-qué-sé-yo… pero la aceptó como parte de su nueva familia y se dedicó a su crianza
Fue así como la sentó en el lobby, subió y bajó en los lujosos ascensores de cristal, paseaba por los alrededores de la piscina y del sauna, como si nada, con la frente en alto.
Y se preguntarán por la gente, pues bien, sólo miraba… pues esa oveja era realmente adorable…
A medida que pasaba el tiempo, fue haciéndose más conocida, la gente preguntaba por ella, los mozos le traían un cubierto extra a la mesa, y ella reía feliz porque su oveja ya era parte de la geografía común de esas personas…
Y así, de la nada, él llegó un día con un castor, sí, un castor, de esos con enormes dientes y cola plana… sí, un castor…
Ella miró a su oveja…
Los mozos miraron a su oveja
Y la oveja los miró a todos, extrañada…
Parece que así de repente, por alguna jugarreta del destino, la oveja había dejado de ser tan linda y adorable…
Un cliquear de dedos y desapareció la oveja…
Ahora todos en el hotel estaban pendientes del nuevo miembro de a familia…y los mozos corrían de un lado a otro, para cambiarle los cubiertos al castor…
La madre Gatica era muy cercana al padre Gatica, eran los dos siervos del señor. Ambos, en sus respectivas iglesias fueron implementando esto del amor al prójimo, como dar hasta que duela y cosas por el estilo… Era creíble. Era impensable. Era digno de seguir…
Pero no todo era perfecto, como todo… El padre Gatica se enamoró y así se fueron a las pailas los mandamientos y su templo… y la madre Gatica sólo sabía amar al prójimo… era algo así como “todo el amor del mundo para los mortales, pero pobre que alguien osara quererla…” Y si bien ella creía en Dios, como ninguna en el mundo… a la primera que se vio atacada, caminó hacia la terraza, se subió a la baranda y se lanzó.
Dicen por ahí que el programa del oso es para trabajar con personas con retos múltiples… y como yo soy un hombre con múltiples necesidades decidí implementarlo con mi familia… Y como era un pobre depresivo, joven, lleno de posibles sueños y esperanzas, decidieron ayudarme
El cuento era el siguiente… Todos en mi casa debían disfrazarse de oso, de hermosos osos, pandas, polares, grises, lo que fuera… y debían ver qué iban a hacer con este oso, a quien acababan de cazar su esperanza…
La verdad es que todo era un poco ridículo… Un hueón de 33 años, disfrazado de oso, esperando que en su casa, su familia de osos encontrara las respuestas que había perdido…
Fue tan conmovedor, ver a mi madre de oso, a mi padre, con un traje ridículamente pequeño para él y suma y sigue, mis hermanas, hermano y sobrinos varios… todos por el noble programa del oso…
Y así, uno a uno, empezaron a colocar sus buenas intenciones en papeles que colgaban de en forma de nubes, estrellas y elementos varios desde el techo…
Y esto fue lo que desearon…
Deseo que encuentres tu camino…
Deseo entenderte
Deseo que no pierdas la fe
Deseo que seas feliz…
No podía ser mayor mi dicha…
Me acerco a la cocina, y escucho a mamá osa, que comenta con papi oso, que esto es una mierda, que ya estaba grande, que los tenía hartos, que debía irme de la casa, que por más que intentaran esto y mil cosas, estaba perdido, porque nadie nunca me iba a querer… Si hubiese sido una mujer, de seguro me decían que era una puta, porque es el epíteto más común a usar por los padres osos de osas desbocadas…Y así de repente, me di cuenta de la estupidez de tratar de ser oso en una familia de hienas…Ellas querían sangre y yo era un pobre oso con anemia...
Tomé mis maletas, les agradecí por la farsa y me fui caminando por vespucio… bolso en mano… esperando a que algún automovilista se conmoviera de aquel oso.. o algún despistado lo atropellara…