Saturday, November 05, 2005

Susurros


Cuando me dijeron que DIOS era el responsable de lo que le pasaba al Tío Juan, me rebelé. “No No No”, me dije, esto no tiene pies ni cabeza. DIOS no es el que anda por el mundo dejando cagadas , como se dice literalmente. ÉL no.
Primero, fue la señora Rosita, después, la colorina y para qué decir, mi abuela, que se llevó con ella a todas las María Luisas que desconozco, junto con sus historias de amor...
Por lo mismo, me dije que no, que no y que no y empecé a buscar razones... De alguna manera había que entender esto del cielo y del infierno.... Y así empecé a recodar...
Hay gente, como la señora Rosita que son sordas a los designios y pueden sobrellevar por muchos años un dolor o una caída de pelo, o dos... pero siempre se recuperan, hasta que todo está en orden...
Hay gente como mi colorina, que le entrega su alma a “DIOS” y se deja llevar.... Recuerdo cuando la vi de pie por última vez... Fue a vernos al colegio, porque trabajo en un colegio, en un lugar lleno de ángeles... Ella iba algo así como disfrazada y feliz, con grandes anteojos, un sombrero y un abrigo, para intentar tal vez, que la puta muerte tuviera miopía o astigmatismo y no la reconociera y ella pudiera seguir viviendo, como siempre.... De ese día recuerdo su sonrisa y su cara, y las marcas de barro en el suelo, porque llovía y hacía frío, como para abrigo, pero no para anteojos...
Con mi abuela ocurrió algo similar...
El domingo le dio un beso a mi abuelo, como no se daban hace años... como el primero... dulce, lento, de dos amantes enamorados....
El martes todo iba bien... y el jueves ya no había nada...
No había abuela, no habían ruidos, no había nada... Sólo una alfombra, manchada, llena de una sustancia cafesosa que le salía por la boca a montones... y así quedaron las pisadas estampadas en Su alfombra. Y yo por más que me impregné de ella, al limpiarla y darla vuelta una y otra vez, no me ha pasado nada, porque esto no es lo que parece... No es lo que parece...
Ese no es DIOS...
Y así sigue la historia, esta vez con mi amigo Juan, que tiene los ojos tristes, que me contó mirando al suelo, que éste era su destino, “su destino los cuernos” me dije.
“Levántese, pelee, mire que esto no tiene nada que ver con Dios...”
Pero para él tiene todo que ver con DIOS...
“Y dele con lo mismo...”
Y mientras él miraba al piso, con la bandera de la esperanza hecha pedazos, vi unas huellas secas a su lado... y ahí entendí todo... Entendí que DIOS jamás haría eso... y que él que acompaña a los que uno ama, cuando se le nublan los ojos o deben partir, es el colúo, que les viene a decir al oído, que se dieron por vencido...

1 comment:

Unknown said...

hay muertes
sublimes...
como el soplo de un angel
y hay muertes que son asi como un lento peregrinaje.. hoy cuando intento recordar mis muertes.. mi madre, mi primo, mi abuela, mi padre es complicado por que hoy no ando completo o digamos que si pero no... pero eso no borra la ausencia ni la sorpresa de la noticia.. ni tampoco cambia la forma de como se fueron cada uno de ellos... pero hoy... apesar de toda la historia hoy Dios me dice por que sigo aqui