Wednesday, November 09, 2005

PEZ...


Hay algo en pez que no lo deja morir

He probado varias técnicas para tener una carga menos en mi vida y demostrarle al resto, que no podría ser una buena madre y por ende tener hijos, ni mascotas ni plantas... Pero él sigue ahí, como todo en mi vida... Ahí está PEZ, al pie del cañón, ayunando, sin comer por varios días, arrastrándose por las piedras cuando ya se le acaba el agua, reptando... siempre estoico, siempre escamoso y pequeño...
Cuando la gente lo mira, nadie diría que se ha comido a lo menos a unos cuántos compañeros... A simple vista, parece un gran Pez... Así como yo, una buena madre....
Pero esto de las apariencias es grave, no puedo hacerme responsable ni de mis nubes y tengo en casa a un asesino... al pie del cañón.... mirándome, vigilando quien viene.... nadando a mi lado, esperando....

Puede que sea por venganza o por amor que él siga acá conmigo... Quién sabe... O tal vez no quiere sufrir la suerte de alguno de los peces a los que no alcanzó a matar y que se suicidaron amarrados de una campana de viento... Recibieron un gran funeral, como todos se merecen, con flores, lágrimas y entierro, en tierra... Como un buen mortal...

Me imagino que debe recordar con gran nostalgia cuando vivía en un acuario gigante... Ahora el pobre, (pobrecito él que lo dice, me diría, si pudiera hablar) vive en una pseudo-caja de plástico, medio transparente, medio olvidada, medio muy pequeña para él...

Pero así soy y así es pez... Y nos aceptamos mutuamente...

No vaya a ser cosa que una noche se arrepienta de vivir conmigo y decida saltar fuera de su cajita, porque yo sin él me moriría... Porque si bien, no le doy de comer, no lo miro, dejo que se consuma y consuma el agua, lo quiero mucho, y es parte integra de mi familia...

Y así como dicen, que las mascotas se mimetizan con sus dueños, siento que con PEZ hemos alcanzado un parecido sublime. Por mi parte tengo unas enormes ojero-ventrículos debajo de mis ojos, y él ha cambiado el tono de sus ojitos a un lindo color verde-cafecito...

Cosa de pez... cosa mía... quién sabe... pero mientras nos tengamos el uno al otro... Todo bien...

En una de esas, de esas bien remotas, sea una buena madre...

3 comments:

Jota Naranja said...

ME gusto lo que escribio señorita...
Y nunca se olvide de la fábrica de nubes, ayer me di cuenta que tenían mucho trabajo...
La quiero doña

Francisca Westphal said...

Será que nuestro PEZ no nos deja ver al duenho? mi pez es súper grande... a veces más grande que yo... saludos desde acá

Unknown said...

Caray por que los animales no hablan y nos dicen nuestras verdades?... realmente seremos buenos padres o madres mejor que la naturaleza misma.