Saturday, October 15, 2005

Eso ... eso... eso...



Fue una extraña venganza, y ella nunca lo sabría. Hace meses que los caracoles la preparaban y esperaban noche a noche, el momento exacto para hacerla caer y sufrir.
Pero si nos ponemos a pensar minuciosamente, ellos se estaban vengando de la persona equivocada, porque ella sufría cada vez que oscurecía y alguien mataba a un caracol. Hasta parece que había desarrollado un sexto sentido especial para no exterminarlos y se agachaba, y los corría y los salvaba, alterando considerablemente el normal desarrollo de la cadena alimenticia...
Bueno, el asunto es el siguiente... ella venía acercándose, como siempre, por la calle lateral, con cuidado, para no pisarlos; pero ellos tenían todo planeado: cuando doblara, ya no habría luz suficiente como para que viera nada, y ahí ellos actuarían, se esconderían tras las hojas y pondrían en el camino unas cuantas papas fritas, esas con ondas, que suenan como caracol cuando uno las pisa, sobre todo suenan a caracol recién nacido, con dos o tres salidas nocturnas a su haber...
Ella pasó, los pisó, gritó horrorizada y se desmayó (dudo que haya sido por los caracoles, tal vez había tenido una baja considerable de azúcar, o era sensible, o estaba embarazada, o estresada, quién sabe, la cosa es que se desmayó).
Por su parte, ellos comenzaron a reírse, a revolcarse de la risa, pareciese que se deshacían en la espuma de tanta carcajada, porque por fin se habían vengado de la humanidad... En eso se dieron cuenta que la niña no reaccionaba y curiosos y “veloces” se acercaron hasta ella. ¿No será mucho?, pensaron... La cuidaron por unos minutos y decidieron marcharse. Fue en eso cuando algunas personas se acercaron, ellos sí, raudos y “veloces” hasta la niña, y tate, sin querer, pisaron a uno cuantos caracoles, cual jugada del destino...
Hoy los caracoles, son más precavidos aún, y tratan de pasear muy muy muy tarde, cuando ya no queda nadie, o casi nadie por la calle. Y la niña, pasea con anteojos, esos que debiera usar siempre, para ver el nombre de las calles, las micros y tal vez los caracoles...
Y qué desprendemos de todo esto? Que como dice el chavo del 8, "la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena..."

2 comments:

. said...

bien me gusto... pero como dice Humbertito ¡me asata una duda!

a los caracoles no les pasa nada con la sal de las papas fritas.. tienen sal... como es que no tienen los mismos sinotmas que sus parientes las babosas?. o acaso son una especie nueva modificanda geneticamente para que el sodio no sea absorvido por sus suaves y biscosos cuerpecillos...

saludos que estes super

y felicitaciones muy original

ROANVACO

Jota Naranja said...

mmm caracoles asesinos...talvez nos invadan...
y yo que tengo 2 en la cocina en un frasquito por un trabajo de mi hermano chico ¡ay ay ay! en la noche se acercarán en mi cama y con una estrategia me matarán...lo sé.
Caracoles asesinos ninjas...si...