Saturday, October 29, 2005

Dos huevos y un café


Qué difícil despegarse de ti, le dijo al levantarse... y ella rió, como todos los días, como siempre, cuando lo tenía cerca o cuando lo recordaba...

Quédate un poco más, le dijo y él accedió, se quedó con ella, cuidándola, amándola, recorriéndola, como siempre...

el problema de esos quédates... es que generalmente en la constructora lo esperaban, como siempre también, y quizás esta vez no le aceptarían ninguna excusa... A la fecha ya había enterrado a lo menos a dos personas de su familia, había tenido dos choques, un ataque de asma y la micro se había quedado en pana unas 4 veces...Él era un hombre honesto responsable, el problema es que la amaba...sólo eso...

Don Gregorio, que ya había desarrollado un sexto sentido, u octavo, así como iban las cosas con este hombre, decidió llamarlo muy temprano, para que no fuera a llegar atrasado ese lunes, ese lunes no...Tuuuuuuuuut..Tuuuuut Tuuuuut “Usted será transferido al buzón de voz de 9 827.....” Y cortó..

Ellos no iban a escuchar... estaban absortos, navegando el uno en el otro, buscando nuevas tierras por descubrir... Y en uno de esos naufragios, ella le susurró: vete, ándate, vuelve a la tarde, como siempre, yo te estaré esperando...

Como siempre...

Como siempre...

Él tomó una ducha, la besó en la frente, como siempre... Y se fue...

En el camino se cruzaron y no se vieron, por lo tanto, no se odiaron... Él llegó a su casa, como siempre, a ver a su triste esposa... Ella se levantaba e iba a la cocina, como siempre, mientras recordaba su beso en la frente... Y así, un día más, se saludaban... Hola Gregorio, ¿cómo estuvo la obra, quieres algo para comer?

Y él mecánicamente le respondía, no gracias, sólo quiero dormir... como siempre...

1 comment:

Unknown said...

me perdi y he tenido que volverlo a leer pero supongo que asi son las cosas y uno se inventa cuantas veces sea necesario para no claudicar en el intento de los ires y venires de la semana.

teniendo al angel y al demonio en la misma cama.

saludos